El coste de una hora de calefacción con gas natural no se resume en una cifra única: cambia según la potencia que pide la vivienda, el rendimiento de la caldera y el precio del kWh contratado. En España, con la tarifa regulada vigente a junio de 2026, una hora de uso moderado suele moverse en una franja bastante contenida, pero en una casa fría o con una instalación poco afinada la cifra sube rápido. Aquí voy a ir a lo práctico: cuánto puede costar, cómo calcularlo en tu caso y qué decisiones hacen subir o bajar la factura.
La cifra que sí importa
- Con una caldera moderna y una demanda media, la hora suele quedar en torno a 0,35-0,60 € de coste variable.
- Si la vivienda necesita mucha potencia o el contrato es más caro, la cifra puede acercarse o superar 1 € por hora.
- La referencia más útil es la tarifa regulada, porque te da un precio claro para hacer números sin mezclar promociones ni servicios extra.
- El término fijo mensual existe, pero solo pesa mucho si usas pocas horas de calefacción.
- La fórmula básica es sencilla: potencia útil ÷ rendimiento × precio del kWh.
La cifra rápida que sí sirve como referencia
Si yo tuviera que dar una respuesta corta, me quedaría con esta: en una vivienda media, una hora de calefacción con gas natural suele costar alrededor de medio euro en coste variable cuando la instalación trabaja con normalidad. No hablo de la caldera a máxima potencia todo el tiempo, sino de un uso realista de invierno. Cuando la casa está bien aislada, el importe baja; cuando la vivienda pierde calor con facilidad, el salto es inmediato.
| Escenario | Demanda útil aproximada | Coste variable por hora en TUR actual | Coste variable por hora con 0,07 €/kWh |
|---|---|---|---|
| Piso pequeño y bien aislado | 5-8 kW | 0,20-0,34 € | 0,39-0,62 € |
| Vivienda media | 10-12 kW | 0,40-0,51 € | 0,78-0,93 € |
| Casa grande o muy expuesta al frío | 15-20 kW | 0,60-0,85 € | 1,17-1,56 € |
| Caldera a plena potencia | 24 kW | 0,96-1,02 € | 1,87 € |
Estas cifras están calculadas con un rendimiento cercano al 90% y con un precio regulado de referencia para viviendas, sin incluir el término fijo. La lectura correcta no es “la caldera consume siempre eso”, sino “eso es lo que cuesta sostener ese nivel de calor durante una hora”. La siguiente pieza es entender cómo se llega a esa cifra en tu propia casa.
Cómo calcularlo en tu casa sin complicarte
Yo lo hago con una fórmula muy simple: coste por hora = potencia útil demandada ÷ rendimiento × precio del kWh. La potencia útil es el calor que la vivienda necesita; el rendimiento es el porcentaje de gas que la caldera transforma en calor aprovechable. Si la caldera es de condensación y está bien ajustada, trabajar con un rendimiento del 90-95% suele ser razonable. Si es vieja o está mal mantenida, conviene ser más prudente.
- Estima la potencia media que está entregando la instalación en ese momento, no la potencia máxima nominal de la caldera.
- Aplica un rendimiento realista según el estado del equipo.
- Multiplica el consumo horario de gas por el precio del kWh que pagas.
- Si quieres saber el coste total, suma después el término fijo prorrateado.
| Ejemplo | Supuesto | Resultado aproximado |
|---|---|---|
| Vivienda media | 10 kW útiles, 90% de rendimiento, TUR actual | 0,42 €/h |
| Piso eficiente | 12 kW útiles, 95% de rendimiento, TUR actual | 0,46 €/h |
| Equipo más exigente | 20 kW útiles, 85% de rendimiento, 0,07 €/kWh | 1,65 €/h |
Si además repartes el término fijo entre unas 120 horas mensuales de uso, la hora sube solo unos céntimos más: en una vivienda con tarifa regulada, el impacto suele ser pequeño cuando la calefacción trabaja bastante, pero se nota más si la usas poco. Por eso, para decidir si una factura está bien o mal, conviene separar variable y fijo antes de sacar conclusiones. Con ese cálculo claro, ya podemos ver qué factores son los que realmente mueven la cifra.
Los factores que más cambian la factura
Hay una idea que yo no perdería de vista: la potencia instalada no es lo mismo que la potencia que la vivienda está pidiendo de verdad. Una caldera de 24 kW no está consumiendo 24 kW todo el tiempo; solo llegaría a esa zona si la casa lo exige. Lo que manda, en la práctica, es la demanda térmica real.
- Aislamiento de la vivienda. Si ventanas, paredes y puertas dejan escapar calor, la caldera tendrá que trabajar más tiempo para mantener la misma temperatura.
- Temperatura exterior. Cuanto mayor es la diferencia entre dentro y fuera, más energía hace falta. En días de frío intenso, la hora de calefacción deja de ser barata muy rápido.
- Rendimiento de la caldera. Una caldera moderna y bien mantenida aprovecha mejor el gas. Si el equipo está viejo o sucio, el coste real por hora sube aunque el precio del combustible no cambie.
- Modulación. Es la capacidad de la caldera para bajar potencia sin encenderse y apagarse a cada momento. Cuando modula bien, el consumo suele ser más estable y cómodo.
- Temperatura de consigna. Subirla de forma continua encarece la factura más de lo que mucha gente imagina.
- Tipo de emisores. Radiadores, suelo radiante o fan coils no se comportan igual. El suelo radiante trabaja con temperaturas más bajas y suele favorecer un consumo más contenido.
Cuando estos puntos están bien resueltos, la hora sale bastante más barata; si fallan, pagarás más incluso con una tarifa razonable. Ahí es donde la elección de contrato empieza a importar de verdad.
TUR y mercado libre no se comportan igual
La CNMC recuerda que la TUR es el precio regulado y que el mercado libre depende del contrato que pactes. A junio de 2026, la referencia regulada para viviendas deja la TUR.1 en 0,0382 €/kWh variable y 3,93 €/mes de fijo, y la TUR.2 en 0,0361 €/kWh variable y 8,11 €/mes de fijo. Para una vivienda con calefacción, esa diferencia entre fijo y variable importa bastante cuando conviertes el consumo en coste por hora.
| Modalidad | Cómo se fija el precio | Ventaja principal | Qué vigilo |
|---|---|---|---|
| TUR | Precio regulado y revisado periódicamente | Transparencia y referencia clara | El fijo mensual y el tramo de consumo al que perteneces |
| Mercado libre | Precio pactado en contrato | Puede incluir descuentos o servicios añadidos | El variable real, la permanencia y los extras que encarecen la hora |
Si una oferta libre baja unas centésimas el kWh pero mete un fijo alto o un mantenimiento que no necesitas, el coste por hora deja de ser tan competitivo. Yo no miraría solo el precio del kWh: miraría el conjunto. Con esa base ya se pueden leer los escenarios de vivienda sin engañarse con medias demasiado genéricas.
Ejemplos realistas por tipo de vivienda
Una misma caldera puede dar cifras muy distintas según la casa que calienta. En un piso compacto y bien cerrado, la demanda puede quedarse en una franja baja; en una unifamiliar expuesta al viento o con poca capacidad para retener el calor, el consumo por hora cambia por completo.
| Tipo de vivienda | Qué suele pasar | Coste variable por hora en TUR actual | Coste variable por hora con 0,07 €/kWh |
|---|---|---|---|
| Piso pequeño bien aislado | La demanda es baja y la caldera trabaja a media carga | 0,20-0,34 € | 0,39-0,62 € |
| Piso medio con radiadores | La potencia media sube en mañanas y noches frías | 0,40-0,51 € | 0,78-0,93 € |
| Casa grande o más expuesta al frío | La instalación necesita más tiempo para sostener el confort | 0,60-0,85 € | 1,17-1,56 € |
| Arranque a plena potencia | Solo ocurre en picos de demanda o recuperación rápida | 0,96-1,02 € | 1,87 € |
Cómo bajar el coste sin renunciar al confort
Yo no empezaría por cambiar de proveedor, sino por controlar la demanda. En calefacción, la energía más barata es la que no necesitas quemar. El IDAE suele situar la temperatura de confort en torno a 20-21°C y recuerda que subir un grado extra puede elevar el consumo alrededor de un 7%, así que el termostato merece más atención de la que suele recibir.
- Programa horarios. Calienta solo cuando la vivienda está ocupada y evita mantener la instalación encendida por inercia.
- Ajusta bien la consigna. Un rango de 20-21°C suele ser suficiente para la mayoría de hogares; por la noche, bajar algo la temperatura suele ser una buena decisión.
- No tapes los radiadores. Si los cubres con muebles, cortinas o ropa, obligas a la caldera a trabajar más para lograr el mismo confort.
- Purga y revisa la instalación. El aire en los radiadores y los desequilibrios hidráulicos hacen perder eficiencia sin que siempre se note a simple vista.
- Aprovecha la protección solar pasiva. Sube persianas de día y ciérralas al anochecer para conservar mejor el calor.
- No alargues la calefacción por costumbre. Si ya has alcanzado la temperatura confortable, seguir calentando solo suma coste.
Las tres trampas que conviene revisar antes de cerrar el cálculo
- Confundir potencia nominal con potencia media. La caldera puede ser de 24 kW, pero eso no significa que consuma así durante toda la hora.
- Mezclar coste variable y fijo. Si solo quieres saber cuánto cuesta encender la calefacción durante una hora, primero calcula el gas consumido y después decide si quieres prorratear el fijo mensual.
- Meter en la misma cuenta consumos distintos. Si gas natural también alimenta el agua caliente sanitaria o la cocina, no mezcles esos usos con la calefacción si estás intentando medir el coste por hora de forma seria.
Si me pidieran una regla de bolsillo, diría esta: en una vivienda media con caldera moderna y tarifa regulada, una hora suele moverse alrededor de medio euro de coste variable; si la casa necesita más potencia o el contrato es más caro, la cifra sube con rapidez. La pregunta realmente útil no es solo cuánto cuesta una hora, sino cuántas horas necesita tu casa para mantenerse cómoda sin desperdiciar gas.