¿Quieres sustituir la caldera de gas, gasóleo o propano sin meterte en una reforma interminable? La respuesta corta es clara: sí, se puede instalar aerotermia en una casa ya construida, aunque el resultado depende de los radiadores, el aislamiento, el espacio exterior y la instalación eléctrica. Aquí explico qué opciones existen, cuánto puede costar, qué obras son necesarias y en qué casos la inversión tiene realmente sentido.
La aerotermia puede adaptarse a muchas viviendas existentes si se estudia bien la instalación
- Sí es viable sustituir una caldera por una bomba de calor aerotérmica.
- Los radiadores actuales pueden aprovecharse, pero no siempre con el mismo rendimiento.
- El sistema necesita unidad exterior, espacio técnico, desagüe y potencia eléctrica suficiente.
- El coste habitual en España se mueve aproximadamente entre 8.000 y 15.000 euros, antes de posibles ayudas.
- El aislamiento y la temperatura de impulsión influyen más en el consumo que la marca del equipo.

Qué hace posible instalar aerotermia en una vivienda existente
La aerotermia es una bomba de calor que extrae energía del aire exterior y la utiliza para producir calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria. En una vivienda ya terminada, el equipo puede conectarse a una red hidráulica existente o trabajar con nuevos emisores, como fancoils o suelo radiante.
La instalación suele incluir una unidad exterior, una unidad interior hidráulica y, cuando se produce ACS, un depósito acumulador. No hace falta cambiar toda la casa, pero sí comprobar que los elementos actuales pueden trabajar con las temperaturas y caudales que necesita la bomba de calor.
Mi criterio es sencillo. La aerotermia no debe presupuestarse mirando únicamente los metros cuadrados. Antes hay que analizar la demanda térmica, la zona climática, el aislamiento, la potencia eléctrica disponible y el sistema de distribución del calor.
El espacio exterior es un requisito real
La unidad exterior necesita una ubicación ventilada y accesible, como un patio, terraza, cubierta o zona lateral. También debe quedar espacio suficiente para el mantenimiento y para evacuar el agua que se produce durante la condensación y los ciclos de desescarche.
En una casa unifamiliar suele ser fácil encontrar ese lugar. En un piso, la situación cambia porque una fachada, una cubierta o un patio pueden ser elementos comunes. En esos casos conviene revisar los estatutos de la comunidad, solicitar las autorizaciones necesarias y consultar la normativa municipal antes de comprar el equipo.
Qué ocurre con los radiadores y el suelo radiante
Esta es la decisión que más condiciona el presupuesto. No es lo mismo instalar aerotermia aprovechando una red de radiadores de aluminio que levantar todos los suelos para colocar tuberías nuevas.
| Sistema existente | Compatibilidad | Qué puede ser necesario |
|---|---|---|
| Suelo radiante | Muy alta | Revisión de caudales, colectores y regulación |
| Radiadores grandes y bien dimensionados | Alta | Ajuste de temperaturas y posible sustitución puntual |
| Radiadores pequeños pensados para caldera | Media o baja | Radiadores de mayor tamaño o equipo de alta temperatura |
| Fan coils | Alta | Instalación de unidades interiores y desagües |
| Calefacción eléctrica directa | Variable | Rediseño completo del sistema de emisión |
El suelo radiante suele ser la combinación más eficiente porque trabaja con agua a baja temperatura, normalmente entre 30 y 40 ºC. El IDAE indica que, frente a radiadores convencionales funcionando alrededor de 55 ºC, una bomba de calor puede mejorar su eficiencia aproximadamente un 30% cuando trabaja con temperaturas más bajas.
Eso no significa que haya que levantar el suelo siempre. Una aerotermia de alta temperatura puede alimentar determinados radiadores y alcanzar valores elevados, pero normalmente lo hace con menor rendimiento y mayor consumo eléctrico. Yo solo elegiría esta opción después de comprobar que los radiadores existentes cubren la demanda de cada habitación.
Cuándo compensa mantener los radiadores
Aprovecharlos suele tener sentido cuando la vivienda está razonablemente aislada, los radiadores tienen suficiente superficie y la caldera actual no necesita trabajar constantemente a temperaturas muy altas. En ocasiones basta con cambiar algunos emisores, equilibrar el circuito y mejorar la regulación.
Si la casa pierde mucho calor por ventanas, fachadas o cubierta, instalar una máquina más potente no soluciona el problema. Primero conviene reducir la demanda. Un buen aislamiento puede ahorrar más que sobredimensionar la bomba de calor.
Qué obras y trámites requiere la instalación
En una sustitución sencilla, los trabajos pueden durar entre 2 y 5 días, siempre que se aprovechen las tuberías y los emisores existentes. Normalmente se retira la caldera, se coloca la unidad exterior, se instala el módulo hidráulico, se conecta el depósito de ACS y se adapta la parte eléctrica.
La duración aumenta si hay que colocar fancoils, abrir rozas, modificar falsos techos o instalar nuevos radiadores. El suelo radiante es el caso más invasivo, porque suele exigir levantar el pavimento y añadir una altura aproximada de 8 a 10 centímetros entre aislamiento, tuberías, mortero y acabado.
Revisiones que no deberían faltar
- Cálculo de cargas térmicas por estancias, no solo una estimación por superficie.
- Comprobación del estado y diámetro de las tuberías existentes.
- Revisión de la potencia eléctrica contratada y del cuadro.
- Ubicación de la unidad exterior, vibraciones, ruido y evacuación de condensados.
- Compatibilidad del depósito de ACS con el espacio disponible.
- Documentación, legalización y puesta en servicio conforme al RITE.
La empresa instaladora debe entregar la documentación correspondiente y explicar el funcionamiento del sistema. El RITE también exige que el mantenimiento se realice siguiendo las instrucciones del fabricante y las condiciones aplicables a la instalación térmica.
En comunidades de propietarios, el permiso puede ser tan importante como el técnico. Si la unidad exterior modifica la fachada o utiliza una zona común, no conviene confiar en un acuerdo verbal. Es mejor resolverlo por escrito antes de iniciar la obra.
Cuánto cuesta poner aerotermia en una casa ya construida
En España, una instalación completa en 2026 suele situarse aproximadamente entre 8.000 y 15.000 euros antes de ayudas, aunque el importe puede ser menor en una sustitución sencilla o bastante mayor si se renuevan los emisores y los acabados.
| Tipo de actuación | Rango orientativo | Qué suele incluir |
|---|---|---|
| Sustitución de caldera aprovechando radiadores | 7.000-12.000 € | Bomba de calor, hidráulica, ACS y montaje básico |
| Instalación con radiadores adaptados o fancoils | 9.000-16.000 € | Equipo, depósito, emisores y modificaciones de circuito |
| Aerotermia con suelo radiante nuevo | 13.000-22.000 € | Demolición, tuberías, aislamiento, pavimento y puesta en marcha |
| Vivienda con acceso difícil o instalación compleja | Más de 15.000 € | Medios auxiliares, largas distancias, obra civil o permisos especiales |
Son cifras orientativas, no una tarifa cerrada. El presupuesto debe indicar por separado el equipo, el depósito, la mano de obra, la adaptación eléctrica, los emisores, la obra civil, la legalización y el IVA. Si todo aparece en una sola línea, resulta difícil comparar ofertas.
También pueden existir ayudas autonómicas, municipales o incentivos vinculados a los Certificados de Ahorro Energético. Su disponibilidad y cuantía cambian según la convocatoria, la comunidad autónoma y el tipo de actuación, así que no las descontaría del presupuesto hasta confirmar que la vivienda cumple los requisitos.
Cuándo merece la pena y cuándo conviene esperar
La inversión suele tener más sentido cuando se sustituye una caldera de gasóleo, propano o electricidad directa, cuando la vivienda tiene un consumo elevado o cuando ya está prevista una reforma. En esos escenarios, el ahorro energético y la mejora del confort pueden justificar mejor el desembolso inicial.
También gana atractivo si se combina con autoconsumo fotovoltaico, aunque las placas no convierten automáticamente una mala instalación en una buena solución. La bomba seguirá necesitando electricidad de la red durante la noche, en días nublados y en los periodos de mayor demanda.
Yo sería prudente en una casa muy mal aislada, con radiadores pequeños, poca potencia eléctrica y uso ocasional. En ese caso, una instalación cara puede ofrecer un ahorro menor del esperado. A veces es más sensato empezar por ventanas, aislamiento o control de zonas y dejar preparada la vivienda para una bomba de calor posterior.
Lee también: Aerotermia y caldera - ¿Cuándo combinarlas? Guía práctica
Errores que encarecen el proyecto
- Elegir la potencia por los metros cuadrados sin calcular la demanda.
- Prometer que todos los radiadores funcionarán igual que con una caldera.
- Ignorar el ruido, las vibraciones o el desagüe de la unidad exterior.
- Presupuestar suelo radiante sin valorar la altura final del pavimento.
- Confundir una máquina de alta temperatura con una solución igual de eficiente.
- Calcular la amortización con un precio fijo de la electricidad durante toda la vida útil.
La rentabilidad no depende solo del COP, que indica la relación entre calor producido y electricidad consumida en unas condiciones concretas. Para comparar propuestas pediría el SCOP estacional, que refleja mejor el rendimiento durante una temporada completa, y preguntaría cómo se ha calculado para la zona climática de la vivienda.
La comprobación decisiva antes de firmar el presupuesto
Antes de aceptar una oferta, pediría una visita técnica y un presupuesto con al menos dos escenarios. El primero debería aprovechar lo que ya existe y el segundo mostrar cuánto costaría mejorar emisores o aislamiento para que la bomba trabaje a baja temperatura.
La mejor instalación no es necesariamente la que tiene la máquina más potente ni la marca más conocida. Es la que mantiene el confort con una temperatura de impulsión razonable, dispone de un buen control y encaja con la forma real de usar la casa.
Por eso, la respuesta definitiva para cada vivienda no se obtiene con un simple sí o no. La aerotermia puede instalarse en una casa construida, pero conviene dimensionarla junto con los emisores, el aislamiento, el espacio disponible y el consumo previsto. Esa revisión inicial es la que separa una reforma eficiente de una inversión difícil de amortizar.