Cuando el termo eléctrico empieza a pesar demasiado en la factura o la caldera necesita una renovación, producir agua caliente con el aire ambiente puede ser una alternativa muy interesante. En el sector, la expresión aerotermia ACS suele referirse a una bomba de calor destinada a preparar agua caliente sanitaria con mucha menos electricidad que un termo convencional. Aquí explico cómo funciona, cuánto puede consumir, qué tamaño necesita una vivienda, cuánto cuesta y en qué casos realmente compensa.
La aerotermia para ACS ahorra energía si el equipo está bien dimensionado
- Funcionamiento: extrae calor del aire y lo transfiere al agua del depósito.
- Ahorro: puede consumir aproximadamente entre un 60 % y un 75 % menos que un termo eléctrico, según el clima, el uso y el equipo.
- Capacidad: una familia de cuatro personas suele necesitar entre 200 y 250 litros.
- Inversión: un aerotermo específico para ACS puede costar de forma orientativa entre 2.000 y 4.500 euros, instalado según la vivienda.
- Limitación principal: calienta el agua más despacio, por lo que el volumen del acumulador importa mucho.

Qué es y cómo funciona una bomba de calor para ACS
Una bomba de calor aerotérmica para agua caliente sanitaria aprovecha la energía térmica presente en el aire. El compresor utiliza electricidad para mover ese calor hacia el agua del acumulador, de forma parecida a un frigorífico que trabaja al revés. Por eso no convierte toda la electricidad directamente en calor, sino que puede entregar aproximadamente 3 o 4 kWh térmicos por cada kWh eléctrico en condiciones favorables.
La instalación suele incluir una unidad exterior y un depósito, aunque también existen aerotermos compactos con todos los componentes integrados. El acumulador almacena el agua caliente para que esté disponible cuando se abren los grifos, ya que la bomba de calor tiene una potencia moderada y no funciona como un calentador instantáneo de gas.
Este detalle explica buena parte de las diferencias frente a un termo eléctrico. El termo calienta mediante una resistencia, mientras que el aerotermo transporta calor del ambiente y solo utiliza la resistencia como apoyo en momentos concretos, por ejemplo durante un ciclo de higiene o cuando la demanda es excepcionalmente alta.
Qué significa el COP en la vida real
El COP es el coeficiente de rendimiento. Un COP de 3,5 indica que el equipo produce 3,5 unidades de calor por cada unidad de electricidad consumida, pero ese valor no es constante. Baja cuando el aire exterior está muy frío, cuando se exige una temperatura de acumulación elevada o cuando hay pérdidas importantes en las tuberías.
Yo no tomaría el COP máximo del catálogo como una promesa de ahorro anual. Para comparar equipos, resulta más útil revisar el perfil de carga declarado, el consumo anual estimado y el rendimiento en las condiciones climáticas de la zona.
Cuánto consume y cuánto se puede ahorrar
El consumo depende de la cantidad de agua utilizada, de la temperatura del agua fría, de la temperatura de acumulación y del aislamiento del depósito. Como referencia sencilla, calentar unos 200 litros diarios desde 15 ºC hasta 50 ºC requiere alrededor de 8 kWh térmicos, sin contar las pérdidas. Con un rendimiento estacional cercano a 3, el consumo eléctrico rondaría los 2,7 kWh al día.
En una vivienda de cuatro personas, esto puede traducirse en unos 800 a 1.200 kWh eléctricos al año para el agua caliente, aunque el resultado cambia bastante según los hábitos. Duchas largas, varios baños consecutivos, una recirculación permanente o tuberías mal aisladas pueden elevar el gasto de forma notable.
| Sistema | Consumo relativo para ACS | Ventaja principal | Limitación habitual |
|---|---|---|---|
| Termo eléctrico | Alto | Instalación sencilla y económica | La resistencia convierte directamente la electricidad en calor |
| Calentador o caldera de gas | Medio | Producción rápida y continua | Depende de un combustible y requiere evacuación de gases |
| Aerotermo para ACS | Bajo o medio-bajo | Buen rendimiento y menor consumo eléctrico | Necesita espacio y calienta de forma más lenta |
| Aerotermia integral | Depende del uso global | Puede producir calefacción, refrigeración y ACS | Inversión inicial y obra más elevadas |
Frente a un termo eléctrico, el ahorro puede situarse aproximadamente entre el 60 % y el 75 % del consumo destinado a calentar agua. No lo presentaría como una cifra garantizada: el clima, la temperatura configurada, la tarifa eléctrica y el comportamiento de la familia pueden cambiar mucho la factura final.
La conexión con placas fotovoltaicas mejora todavía más el resultado. Programar la producción de ACS durante las horas solares permite usar electricidad propia y convertir el depósito en una pequeña reserva térmica. Aun así, no conviene sobredimensionar las placas solo para calentar agua, porque el consumo anual de ACS es limitado frente al de una vivienda con calefacción eléctrica.
Qué tamaño de depósito necesita cada vivienda
Como orientación práctica, se suelen calcular entre 50 y 60 litros por persona, aunque la cifra no debe aplicarse de forma automática. Una pareja puede funcionar bien con 150 litros, una familia de cuatro suele encajar con 200 o 250 litros y una vivienda con cinco personas, dos baños o duchas simultáneas puede necesitar 300 litros o una estrategia de recuperación más potente.
| Perfil de uso | Capacidad orientativa | Cuándo revisaría al alza la elección |
|---|---|---|
| Una o dos personas | 100-150 litros | Baños frecuentes o bañera |
| Tres o cuatro personas | 200-250 litros | Dos baños, adolescentes o duchas consecutivas |
| Cinco personas o más | 300 litros o más | Alta demanda en la misma franja horaria |
Elegir un depósito demasiado pequeño provoca que entre en funcionamiento el apoyo eléctrico o que el agua caliente se agote en las horas punta. Elegirlo demasiado grande aumenta el precio, ocupa más espacio y mantiene más agua caliente durante más tiempo, con mayores pérdidas. El equilibrio correcto suele estar en analizar cuándo y cómo se concentra el consumo, no solo cuántas personas viven en casa.
Lee también: Bomba de calor vs. caldera - ¿Cuál elegir en España?
Temperatura y seguridad sanitaria
Muchos equipos trabajan habitualmente alrededor de 50 o 55 ºC y elevan la temperatura en ciclos específicos. El IDAE utiliza 60 ºC como temperatura de referencia para determinados cálculos de demanda de ACS, pero la configuración final debe respetar el diseño de la instalación, las instrucciones del fabricante y las exigencias aplicables del RITE.
El ciclo antilegionela es importante, especialmente en depósitos grandes o instalaciones colectivas. Puede realizarse con la propia bomba de calor, con una resistencia eléctrica o mediante un sistema auxiliar. La clave es que el instalador deje documentada la programación y que el usuario no la desactive buscando un ahorro pequeño.
Qué tipos de soluciones existen
La primera opción es el aerotermo independiente, pensado solo para producir ACS. Es una solución interesante cuando la vivienda tiene calefacción por gas, radiadores eléctricos o una climatización que todavía funciona bien y únicamente se quiere reducir el coste del agua caliente.
La segunda es una bomba de calor aire-agua que produce calefacción, refrigeración y ACS. Tiene sentido en una obra nueva o en una reforma profunda, sobre todo si se van a sustituir también los emisores y la caldera. Instalar una aerotermia integral solo para alimentar unos radiadores antiguos de alta temperatura puede salir caro y rendir peor de lo esperado.
También existen equipos monobloc y split. En los primeros, el circuito frigorífico queda integrado en el depósito o en una unidad compacta, lo que simplifica la instalación. En los segundos, la unidad exterior y el acumulador están separados, una configuración que puede ofrecer más flexibilidad, pero exige revisar mejor las distancias, el desagüe y el trazado de tuberías.
En mi experiencia, la diferencia importante no está únicamente en la marca. El ruido, la accesibilidad para el mantenimiento, la calidad del aislamiento del depósito y la capacidad real de recuperación suelen influir más en la satisfacción diaria que una pequeña diferencia entre cifras de catálogo.
Cuánto cuesta instalarla y cuándo compensa
Para un aerotermo específico de ACS, el precio orientativo puede situarse entre 2.000 y 4.500 euros, incluyendo equipo e instalación básica. El importe sube si hay que modificar tuberías, atravesar cerramientos, instalar una línea eléctrica nueva, añadir un desagüe para condensados o colocar el depósito en una zona de difícil acceso.
Una aerotermia integral para calefacción, refrigeración y agua caliente parte normalmente de una inversión mucho mayor. En una vivienda existente, el presupuesto puede crecer por la adaptación de radiadores, la instalación de suelo radiante, los depósitos, la hidráulica y los trabajos eléctricos. Por eso compararía siempre el coste total de la obra, no solo el precio de la máquina.
Para estimar la amortización, conviene calcular el consumo actual del termo o de la caldera durante doce meses y compararlo con una previsión realista del nuevo equipo. Si el aerotermo cuesta 3.000 euros y ahorra 300 euros al año, la amortización simple sería de unos 10 años, antes de considerar mantenimiento, financiación, variaciones de tarifas o posibles ayudas.
La inversión suele tener más sentido cuando el termo eléctrico trabaja muchas horas, la vivienda tiene un consumo elevado de ACS, existe espacio suficiente y se puede aprovechar una tarifa horaria o una instalación fotovoltaica. Si viven una o dos personas y el consumo de agua caliente es muy bajo, el ahorro anual puede tardar demasiado en compensar el desembolso.
Errores que reducen el rendimiento
- Elegir por precio y no por demanda. Un depósito barato pero insuficiente puede activar demasiado la resistencia eléctrica.
- Instalarlo en un espacio sin ventilación. La bomba necesita mover aire y evacuar condensados; un cuarto diminuto puede limitar su funcionamiento.
- Ignorar el ruido. Aunque muchos equipos son silenciosos, conviene evitar dormitorios y paredes colindantes con zonas de descanso.
- Configurar temperaturas excesivas todo el tiempo. Cuanto mayor es la temperatura de impulsión, menor suele ser el rendimiento.
- Descuidar el aislamiento. Aislar las tuberías de ACS reduce pérdidas y evita que el equipo vuelva a arrancar innecesariamente.
- No revisar el filtro de aire ni los condensados. La suciedad y los desagües obstruidos afectan al rendimiento y pueden provocar averías.
También evitaría aceptar una promesa de ahorro basada solo en un porcentaje fijo. Antes de firmar, pediría una ficha con consumo anual estimado, volumen útil, nivel sonoro, temperatura máxima, apoyo eléctrico y condiciones de garantía. Esos datos permiten comparar propuestas de verdad.
La decisión correcta depende más del uso que del nombre del sistema
La aerotermia para ACS puede ser una de las formas más eficientes de producir agua caliente en una vivienda española, especialmente frente a un termo eléctrico de uso intensivo. Su éxito depende de tres decisiones muy concretas: calcular bien el volumen del depósito, instalarlo en un lugar adecuado y programarlo según los hábitos reales de la familia.
Mi recomendación es comparar el consumo actual con una previsión anual razonable y no comprar más potencia o capacidad de la necesaria. Cuando el dimensionado encaja, el sistema ofrece agua caliente durante todo el año con un consumo reducido y puede integrarse de forma muy natural con la energía fotovoltaica.