Esquema de aerotermia para una vivienda unifamiliar

Esquema de instalación de aerotermia para vivienda unifamiliar: compresor, contador, depósito de agua, agua caliente sanitaria, fan coil, condensador y suelo radiante.

Escrito por

Gael Delrío

Publicado el

7 oct 2026

Índice

¿Dónde se coloca la unidad exterior, cómo llega el calor a cada habitación y qué ocurre con el agua caliente sanitaria? Un buen esquema de instalación de aerotermia para una vivienda unifamiliar responde a esas preguntas antes de que comiencen las obras. Aquí explico la conexión entre la bomba de calor, el circuito hidráulico, los emisores y el depósito de ACS, además de los criterios de potencia, espacio, coste y errores que más problemas provocan.

La eficiencia depende tanto del diseño como de la bomba de calor

  • El recorrido básico une unidad exterior, módulo hidráulico, depósito de ACS y emisores.
  • El suelo radiante suele aprovechar mejor la aerotermia porque trabaja con temperaturas de impulsión bajas.
  • La potencia no se calcula solo por metros cuadrados, sino por demanda térmica, aislamiento, orientación y clima.
  • Un depósito de inercia no siempre es necesario; añadirlo sin criterio puede aumentar el coste y las pérdidas.
  • El presupuesto habitual de una instalación completa puede situarse aproximadamente entre 9.000 y 18.000 euros, según la vivienda.

Esquema de instalación de aerotermia en vivienda unifamiliar. Muestra unidad interior y conductos de aire frío y caliente.

Qué debe mostrar un buen esquema de aerotermia

Un esquema útil no es un dibujo decorativo con varios equipos conectados por líneas. Debe permitir seguir el recorrido de la energía desde el aire exterior hasta los radiadores, el suelo radiante, los fancoils o los grifos de la vivienda. Yo comprobaría siempre que aparezcan los equipos principales, las tuberías, las válvulas y el sentido de circulación.

Elemento Función dentro de la instalación
Unidad exterior Extrae energía del aire mediante el ciclo frigorífico de la bomba de calor.
Hidrokit o módulo hidráulico Transfiere la energía al agua y suele integrar bomba circuladora, controles y elementos de seguridad.
Depósito de ACS Acumula agua caliente sanitaria para duchas, lavabos y cocina.
Colector y circuitos Distribuyen el agua hacia cada zona de suelo radiante o hacia otros emisores.
Válvula de tres vías Prioriza la calefacción o la producción de ACS según la demanda.
Vaso de expansión y seguridad Compensan los cambios de volumen del agua y protegen el circuito frente a sobrepresiones.

En una vivienda sencilla, el recorrido puede resumirse así: aire exterior, unidad exterior, intercambiador, circuito de agua, emisores y retorno. Cuando hay ACS, una válvula desvía temporalmente la energía hacia el acumulador. La calefacción no desaparece durante horas, pero la regulación suele dar prioridad al agua caliente porque el depósito se recupera en un periodo relativamente corto.

Cómo circula la energía por la vivienda

La aerotermia residencial más habitual es una bomba de calor aire-agua. El equipo toma energía del aire, eleva su temperatura mediante el refrigerante y la entrega al agua que circula por la casa. El IDAE explica la bomba de calor como una máquina capaz de trasladar calor desde un foco frío a otro caliente, y esa idea es exactamente la que debe reflejar el esquema.

Instalación monobloc o split

En una configuración monobloc, el circuito frigorífico permanece dentro de la unidad exterior y hacia el interior llegan principalmente tuberías hidráulicas. Es una solución clara para muchos proyectos, aunque hay que proteger correctamente las tuberías exteriores frente a heladas y respetar las condiciones del fabricante.

En una configuración split, la unidad exterior y el módulo interior se conectan mediante líneas frigoríficas. Puede facilitar ciertos diseños, pero exige una ejecución frigorífica más especializada. En el plano deben aparecer las distancias, los pasos de muro y la ubicación del hidrokit, no solo dos cajas unidas por una línea genérica.

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Calefacción, refrigeración y ACS

El circuito de calefacción suele alimentar suelo radiante, radiadores de baja temperatura o fancoils. Para refrigerar, el sistema puede trabajar con suelo refrescante o con fancoils, pero no todas las viviendas admiten la misma solución. Con suelo refrescante hay que controlar la temperatura de rocío para evitar condensaciones en el pavimento.

El ACS requiere un depósito independiente o integrado, normalmente situado cerca del módulo hidráulico. El acumulador debe contar con sondas, aislamiento, válvulas de corte, desagüe y un sistema de control higiénico adecuado. En instalaciones con acumulación, la elevación periódica de temperatura puede llegar a 60 °C, siempre según el diseño, el equipo y la normativa aplicable.

Un esquema bien planteado también muestra los elementos que muchas veces se olvidan: purgadores, filtro magnético, válvula de llenado, llaves de vaciado, desagüe de seguridad y aislamiento de tuberías. Son detalles poco vistosos, pero yo los considero una señal clara de que el proyecto está pensado para mantenerse y repararse.

Cómo elegir la potencia y los emisores

La superficie de la vivienda sirve para orientarse, pero no basta para escoger una máquina. Una casa de 120 m² bien aislada en Sevilla y otra de 120 m² con cerramientos antiguos en Burgos pueden necesitar potencias muy distintas. El cálculo debería considerar demanda térmica, zona climática, orientación, ventilación, ventanas y temperatura exterior de diseño.

Emisor Temperatura habitual de trabajo Cuándo encaja mejor
Suelo radiante Aproximadamente 30-40 °C Obra nueva o reforma integral con buen aislamiento.
Fancoils Aproximadamente 35-50 °C Viviendas que necesitan calefacción y refrigeración con respuesta rápida.
Radiadores existentes Depende del tamaño y del aislamiento Rehabilitaciones donde se quiere evitar levantar suelos.

La aerotermia suele rendir mejor cuando trabaja con temperaturas de impulsión bajas. Por eso el suelo radiante es una combinación tan frecuente. Aun así, conservar radiadores puede ser razonable si son suficientemente grandes, la vivienda está bien aislada y el instalador verifica la potencia emitida a temperaturas inferiores a las de una caldera tradicional.

También conviene distinguir entre COP y SCOP. El COP mide el rendimiento en una condición concreta, mientras que el SCOP estima el comportamiento estacional. Un COP cercano a 4 en condiciones favorables no significa que la máquina consuma siempre una cuarta parte de la energía térmica producida. En días fríos, con impulsiones altas o durante desescarches, el rendimiento cambia.

Qué espacio, presupuesto y tiempo necesita la instalación

La unidad exterior necesita aire libre, una base estable y espacio para evacuar el agua de condensación y desescarche. No la colocaría en un patio completamente cerrado ni pegada a una ventana de dormitorio. El ruido, el flujo de aire y el mantenimiento deben considerarse desde el primer plano, no cuando ya está terminada la fachada.

En el interior hace falta espacio para el hidrokit y, si se produce ACS, para un depósito que puede ocupar una superficie parecida a la de un frigorífico alto. Como referencia práctica, muchas viviendas necesitan una zona técnica de 1,5 a 3 m², aunque el tamaño real depende del modelo, del volumen del acumulador y de si se incorpora depósito de inercia.

En España, una instalación completa en vivienda existente puede moverse de forma orientativa entre 9.000 y 18.000 euros. El extremo inferior suele corresponder a una instalación sencilla con emisores ya preparados; el superior aparece cuando hay que renovar radiadores, añadir fancoils, modificar cuadros eléctricos, hacer obra civil o instalar un depósito de ACS de mayor capacidad.

El montaje de los equipos puede resolverse en 2-5 días si las conexiones están preparadas. Si se instala suelo radiante, se sustituyen emisores o se abren rozas, la obra puede alargarse a varias semanas. Yo pediría un presupuesto separado en partidas para distinguir máquina, depósito, hidráulica, electricidad, puesta en marcha, obra y legalización.

Errores que pueden arruinar un buen esquema

El fallo más habitual es sobredimensionar la máquina pensando que más potencia equivale a más confort. Una bomba demasiado grande puede arrancar y detenerse con frecuencia, perder eficiencia y trabajar peor en temporadas suaves. Una máquina corta de potencia, en cambio, puede necesitar apoyo eléctrico en los días más exigentes.

  • Elegir por metros cuadrados sin cálculo térmico. La superficie no describe por sí sola las pérdidas de la vivienda.
  • Encerrar la unidad exterior. El equipo necesita circulación de aire y espacio para expulsar el aire frío.
  • Conservar radiadores sin comprobar su rendimiento. El sistema puede funcionar, pero quizá con temperaturas demasiado altas.
  • Añadir un depósito de inercia por rutina. Solo aporta ventajas cuando el volumen de agua, las zonas o la regulación lo justifican.
  • Olvidar el desagüe del desescarche. En invierno la unidad exterior puede producir bastante agua.
  • No separar circuitos con distintas temperaturas. El suelo radiante y los radiadores pueden necesitar regulación independiente.
  • Descuidar el aislamiento hidráulico. Una tubería mal aislada pierde energía antes de llegar al emisor.

La documentación también importa. El proyecto o memoria debe coordinar la instalación térmica con la eléctrica y con las exigencias del RITE, además de incluir la documentación de puesta en servicio que corresponda en cada comunidad autónoma. El esquema eléctrico debería mostrar la línea dedicada, las protecciones y la conexión de los equipos principales.

Hay otro punto que suele pasar desapercibido: la regulación. Un buen control climático ajusta la temperatura de impulsión según la temperatura exterior y evita trabajar más caliente de lo necesario. Para mí, una curva climática bien configurada puede marcar más diferencia en el consumo diario que una aplicación móvil llena de funciones que nadie utiliza.

La comprobación que yo pediría antes de firmar

Antes de aceptar una propuesta, pediría un plano donde se vean la unidad exterior, el módulo interior, el depósito de ACS, los colectores, los desagües, las válvulas y los recorridos de tubería. También exigiría que se indique la potencia calculada, la temperatura de impulsión prevista y el emisor que recibirá el agua en cada zona.

Si el instalador solo entrega una cifra de kilovatios y el nombre de una máquina, falta información para tomar una decisión. El esquema debe explicar cómo funcionará la vivienda en invierno, en verano y durante la producción de ACS, qué ocurre si hay varias zonas y qué mantenimiento necesitará el sistema.

La mejor instalación no es necesariamente la que incorpora más depósitos, más automatización o la máquina de mayor potencia. Es la que encaja con el aislamiento, los emisores, el clima y los hábitos reales de la familia, con un circuito accesible y correctamente equilibrado. Cuando el diseño respeta esas condiciones, la aerotermia puede ofrecer calefacción, refrigeración y ACS con un consumo contenido y una experiencia de uso muy cómoda.

Preguntas frecuentes

Debe mostrar la unidad exterior, el hidrokit o módulo hidráulico, el depósito de ACS, los colectores, los emisores, las tuberías, las válvulas y el sentido de circulación. También conviene incluir purgadores, filtro magnético, vaso de expansión, elementos de seguridad, desagües y aislamiento.

El suelo radiante suele encajar especialmente bien porque trabaja aproximadamente entre 30 y 40 °C. Los fancoils pueden funcionar entre 35 y 50 °C y permiten calefacción y refrigeración con respuesta rápida. Los radiadores existentes también pueden conservarse si se comprueba que entregan suficiente potencia a temperaturas más bajas.

No debe elegirse únicamente según los metros cuadrados. El cálculo debe considerar la demanda térmica, el aislamiento, la orientación, la ventilación, las ventanas, la zona climática y la temperatura exterior de diseño. Una vivienda de 120 m² puede necesitar potencias muy distintas según su ubicación y características constructivas.

Como referencia, una instalación completa puede costar aproximadamente entre 9.000 y 18.000 euros, según los emisores, el depósito de ACS, la obra y las adaptaciones eléctricas. El montaje puede durar entre 2 y 5 días si las conexiones están preparadas, pero la obra se alarga varias semanas cuando se instala suelo radiante, se sustituyen emisores o se abren rozas.

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Etiquetas:

suelo radiante fancoils radiadores agua caliente sanitaria curva climática

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Gael Delrío

Gael Delrío

Me llamo Gael Delrío y tengo 6 años de experiencia en el ámbito de las energías renovables y la climatización eficiente. Desde muy joven, me he sentido atraído por la sostenibilidad y el impacto que nuestras decisiones energéticas tienen en el medio ambiente. Mi objetivo es ayudar a las personas a comprender cómo pueden adoptar prácticas más sostenibles en su vida diaria, así como a desmitificar conceptos técnicos que a menudo parecen complicados. En mis escritos, me enfoco en temas como la eficiencia energética, las tecnologías renovables y las tendencias del sector. Siempre me esfuerzo por ofrecer información útil, precisa y actualizada, verificando mis fuentes y organizando el contenido de manera clara. Creo que es fundamental simplificar los temas complejos para que sean accesibles a todos, y me apasiona compartir conocimientos que empoderen a los lectores a tomar decisiones informadas sobre su consumo energético.

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